LOS INCIDENTES VIALES

Los incidentes viales representan un problema de salud pública a nivel mundial, nacional y local. En México, las lesiones causadas por incidentes viales se encontraron dentro de las diez principales causas de muerte en 2014. Para el mismo año, la tasa de mortalidad por hechos de tránsito en el estado de Puebla fue de 12.1 muertes por cada 100 mil habitantes, ubicándose por encima de la media nacional y posicionándose dentro de las cinco entidades del país con mayor número de defunciones.

Las muertes y lesiones derivadas de los incidentes de tránsito tienen un impacto social, económico y emocional en las familias y comunidades de las víctimas. Esta situación propició que en 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamara la década comprendida por los años 2011-2020 como el Decenio de Acción para la Seguridad Vial, con el objetivo general de “estabilizar y, posteriormente, reducir las cifras previstas de víctimas mortales en accidentes de tránsito en todo el mundo aumentando las actividades en los planos nacional, regional y mundial”. Esto, con la meta de reducir en un 50% el número de muertes y lesiones causadas por hechos de tránsito a nivel mundial.

El Plan para el Decenio de Acción se basa en principios rectores que se incluyen en el enfoque sobre un “sistema seguro”, el cual pretende desarrollar un sistema de transporte vial mejor adaptado al error humano y que tome en consideración la vulnerabilidad del cuerpo humano. Así, el Plan alienta a los países a ejecutar actividades en concordancia con cinco ámbitos de actuación relacionados con la gestión de la seguridad vial, vehículos, usuarios y vías de tránsito y movilidad más seguros, así como la respuesta adecuada tras los incidentes.

En este contexto, México se sumó al Decenio de Acción para la Seguridad Vial y suscribió la Estrategia Nacional de Seguridad Vial 2011-2020 a través de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y la Secretaría de Salud, planteando como objetivo la reducción en un 50% de las muertes, así como la disminución al máximo posible de las lesiones y discapacidades por hechos de tránsito en el territorio nacional.  

En este tenor, la concepción de la seguridad vial denominada Visión cero -que surge en Suecia en el año de 1997 con el objeto de salvaguardar la vida de sus ciudadanos- establece entre sus principios: la cero tolerancia a las muertes y lesiones causadas por incidentes de tráfico, reconocer que los seres humanos cometen errores y que éstos no han de pagarse con la vida y, que existe corresponsabilidad en las causas de los siniestros viales entre aquellos que diseñan los vehículos, los que planean, diseñan, gestionan, vigilan y evalúan la infraestructura vial así como de quienes la utilizan. Esta filosofía actualmente es reconocida como una política nacional en Suecia y recientemente ha sido adoptada por ciudades como Nueva York, San Francisco y Ciudad de México para frenar la pérdida de vidas humanas a causa de hechos de tránsito.

Con base en estos enfoques y bajo el objetivo de mejorar las condiciones de movilidad para las personas, es preciso identificar la situación actual que guarda la seguridad vial en el municipio de Puebla, así como la concepción que se tiene de la misma a partir de los distintos ámbitos que inciden sobre la materia.

Puebla, es uno de los estados en los cuales deben implementarse y reforzarse intervenciones de seguridad vial destinadas a resguardar la vida de los peatones, debido a que, en esta entidad, se tiene un registro superior a cinco peatones fallecidos por cada 10 muertes por accidente de tránsito.

En el municipio de Puebla en el periodo del año 2018 sucedieron 4,669 hechos de tránsito. Durante dicho periodo se presentaron 53 fallecimientos.